«Manejas muy bien», me dijeron.

Y lo rayé.

Y no fue una vez. Fueron dos… que yo recuerde.

La primera: bueno, cosas que pasan.

La segunda: mmm… aquí hay algo. 😂

El síndrome del impostor en acción.

Porque el síndrome del impostor no siempre aparece cuando hacemos algo mal: también aparece cuando hacemos algo bien… y aun así sentimos que nos falta algo para ser suficientemente buenas. Como si siempre hiciera falta pelo pa’l moño.

Esto me pasó hace pocos meses. Apenas lo reconocí, me puse en acción.

La semana pasada me dijeron nuevamente: «Manejas muy bien». Y esta vez me alegré y me dije: «Es cierto». Y me sentí orgullosa de hacerlo bien.

Porque crecer también es aprender a decir: «Sí. Esto lo hago bien».

  • Sin justificarlo.
  • Sin compararlo.
  • Sin autominimizarte.
  • Sin pensar inmediatamente en todo lo que todavía te falta.

¿A ti también te ha pasado que sientes que siempre te falta algo para sentirte suficientemente bueno en algo?


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Publicado originalmente en LinkedIn.